domingo, 19 de septiembre de 2010

TOMATES Y PATATAS PARA DOS CONJUNTOS MUSICALES EN SAN BAUDILIO. (ABRIL 1966)

El conjunto musical "Los Rompetechos" (1966)
Dedicatoria: "A nuestro querido presentador recordando el "show" de Vendrell, que estuvo como nunca"

Crónica de Joan Vendrell Campmany,publicado en el vespertino barcelonés "Tele/eXpres", el sábado 16 de abril de 1966.

¡Qué tiempos aquellos!. Era la maravillosa década de los años sesenta del siglo pasado. Eran los inicios de los conjuntos musicales. En Sant Boi de Llobregat sobresalieron desde el primer momento dos de ellos: "Los Rompetechos" y " Los Lleltelman's".La primera vez que se presentaron juntos en un mismo escenario fue en el Centro Católico de Sant Boi de Llobregat, en abril de 1966. Sin más preámbulos me limito a reproducir la crónica que publiqué en el diario "Tele/eXpres" (1)
"TOMATES Y PATATAS PARA DOS CONJUNTOS MUSICALES EN SAN BAUDILIO.
Con ocasión de celebrarse en esta villa un festival benéfico, en que actuaban los conjuntos locales "Los Lleltelman's" y "Los Rompetechos", se originaron, promovidos por gente jóven y fanática una serie de disturbios y vergonzosos actos de gamberrismo que rebasaron todos los límites. Los seguidores de "Los Rompetechos" lanzaron gran cantidad de tomates al escenario mientras actuaban "Los Lleltelman's", manchando los decorados y motivando la suspensión temporal del festival.
Restablecido el orden se reanudó el programa, y ya en sus primeras interpretaciones, " Los Rompetechos" fueron acometidos con patatas de regulares proporciones, siendo entonces preciso suspender definitivamente el acto, que coincidió con la tardía intervención de las autoridades y originándose, seguidamente, una verdadera batalla campal a la salida del edificio; ofreciendo una triste y vergonzosa estampa de indisciplinada formación. La tumultuosa masa, opuso resistencia a las autoridades antes de ser definitivamente dispersada.
A pesar de la aparatosidad en que se desarrollaron los hechos, no hubo que lamentar desgracias personales, y los destrozos causados son de poca consideración.
Nadie se explica como el Ayuntamiento permite celebrar espectáculos públicos sin la presencia de la correspondiente autoridad. El organizador del acto, don Jaime Ramoneda Rabassa, nos ha informado que, con tiempo suficiente, solicitó dos guardias municipales, y que luego no enviaron. También se comenta con indignación el hecho de que, avisados de los alborotos iniciales, sólo compareció un municipal, el cual, como se comprenderá, fue totalmente insuficiente para contener a la tumultuosa y fanática concurrencia. Finalmente intervinieron fuerzas de la Guardia Civil.
Esperamos que en lo sucesivo, y visto el desprestigio que esta vergonzosa manifestación ha significado para nuestra localidad, sean adoptadas las oportunas medidas que aseguren a nuestros convecinos, un mínimo de seguridad en cualquier orden y en cualquiera de los aspectos.
Juan VENDRELL-CAMPMANY"
CONSECUENCIAS:
Las consecuencias no se hicieron esperar. El Gobernador Civil de Barcelona y Provincia, requirió la presencia inmediata del alcalde, don José Milá Gelabert, que recibió una dura reprimenda por haberse celebrado este acto sin haber solicitado previamente la preceptiva autorización del Gobierno Civil.
El Obispo de Barcelona, telefoneó muy enfadado al cura-párroco de la Parroquia de Sant Baldiri, mosén Francisco Fradera Vallés, por ser esta Parroquia propietaria del edificio del Centro Parroquial donde se celebró el acto. Consideró el obispo que era una especie de sacrilegio celebrar un festival de música moderna en un edificio dedicado exclusivamente a fines religiosos.
El Cabo-Comandante del Puesto de la Guardia Civil, don Antonio Suárez Alcáraz, tuvo que dar explicaciones a la Superioridad, por no haber confeccionado y enviado el correspondiente atestado por la actuación de las fuerzas de la Guardia Civil a su cargo.
Ni el párroco ni el Cabo-Comandante de la Guardia Civil se enfadaron conmigo, pero el alcalde, don José Milá Gelabert estaba con un cabreo de padre y muy señor mío. Fui requerido para que me presentara de inmediato en el Ayuntamiento, donde fui recibido por el Jefe de Protocolo y Oficial Mayor, don Andrés Amat Amigó, que con un semblante muy serio, me hizo saber que el alcalde estaba muy enojado conmigo " por la crónica que había sacado en el periódico, y que no quería verme ni en pintura". En consecuencia me ordenó que "no pisara el Ayuntamiento al menos durante los próximos tres meses". Así lo hice. No era la primera vez que me "sancionaban" con esta medida.
He de reconocer que al redactar la crónica lo hice con todo realismo, bajo los efectos todavía del enfado al resultar con el traje y la camisa manchados de tomates, al ser alcanzado de lleno por los primeros "proyectiles" que se lanzaron al escenario, atendido que estaba actuando como presentador de aquel acto.
(1) "Tele/eXpres". Sábado, 16 de abril de 1966. Sección Toda Cataluña.

1 comentario:

  1. He disfrutado mucho leyéndote, Joan. Eres muy divertido. Mi madre me ha explicado que de joven eras la pesadilla de los alcaldes de Sant Boi con tus críticas en los periódicos.

    ResponderEliminar